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Una curaduría inmersiva. Del 2 de octubre al 1 de noviembre de 2026. Solo con cita previa.

Galleria hRAD, 324 N 12st

Sobre la curadora, Pamela Nanét

Hola, y bienvenidos a casa. Me llamo Pamela Nanét y soy la curadora de HOME: Black & Brown Only.

Soy curadora cultural, bailarina y estratega de marketing transcultural, y he pasado casi toda mi vida moviéndome entre comunidades. Nací en la Ciudad de México y crecí en Queens, Nueva York. Viví largas temporadas en Florencia, Chicago y Oaxaca antes de establecerme aquí en Milwaukee por segunda vez. Soy totalmente bilingüe, en inglés y en mi español nativo, y he aprendido que casi todo lo que importa en una familia se dice en el idioma que se habla en casa.

Por más de quince años he trabajado en diseño gráfico, marketing, comunicación de marca y producción de eventos. Estudié en el Fashion Institute of Technology de Nueva York y tengo una maestría en estudios de museos y exposiciones, con especialización en justicia social, de la Universidad de Illinois en Chicago. Esa formación, junto con mi experiencia de vida, ha moldeado mi manera de pensar. Diseño espacios que sostienen a la gente, y luego me pregunto qué están diciendo esos espacios y a quién se lo están diciendo.

Esta no es mi primera exposición. En 2015 fui curadora de 43 Voices en Arts @ Large, en Walker’s Point, una respuesta a la desaparición de los cuarenta y tres estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, en Guerrero, México. Veintitrés artistas de todo el mundo expusieron su obra junto a veinte estudiantes de Reagan High School, aquí en Milwaukee. Ahí aprendí que una exposición puede ser un lugar para llorar en voz alta, y un lugar donde quienes casi siempre son el tema de conversación por fin toman la palabra.

HOME nace del mismo instinto. La construimos artistas locales de Milwaukee y algunos amigos, sin presupuesto y con poco apoyo de difusión. Al final de la muestra, en el Mercadito Day, los muebles se venderán como en una venta de liquidación, y esta casa se desarmará como se han desarmado tantos de nuestros hogares. Quiero que lleves eso contigo mientras la recorres. Gracias por venir.

HOME no es una exposición colgada en paredes blancas. Es un hogar, construido dentro de una galería por artistas Black and Brown, donde el arte vive con los muebles, los libros, la mesa y la cama. Para muchas de nuestras familias, el hogar es un archivo, una estrategia de supervivencia, un lugar para sanar y un lugar para imaginar juntos. Esta muestra sostiene todo eso. Invita a quien la visita a quitarse los zapatos y entrar, o a pasar por el camino de afuera y mirar, como a tantos de nosotros nos miran todos los días.

Un hogar es algo que construyes, y también es algo que te pueden quitar. Este lo construimos con nuestras propias manos, nuestros propios muebles y lo que pudimos encontrar.

HOME está abierta del 2 de octubre al 1 de noviembre de 2026, solo con cita previa. Para agendar tu visita, escribe a [email protected]. La noche de inauguración fue el 2 de octubre y Gallery Night MKE será el 16 de octubre. El 1 de noviembre, Mercadito Day, los muebles se venden como en una venta de liquidación y la casa se desarma.

Pamela Nanét. Tu curadora. Dirección artística, investigación, redacción, diseño espacial y audioguía bilingüe.

Conhg Lopez Ausencio. Artista mixe de Oaxaca que trabaja el grabado en madera y la pintura, radicado en Milwaukee desde hace unos veinte años.

Aida El-Hajjar. Artista palestina-estadounidense para quien el arte es a la vez preservación cultural y resistencia, una celebración de la resiliencia palestina frente a las fuerzas que intentan borrarla.

Anthony and Louie Brewer. Padre e hijo que usan la abstracción para expresarse y conectar. La obra de Anthony captura momentos de calma en medio del caos: una respiración, un equilibrio, una liberación. La de Louie sigue lo que pasa cuando dejas que la magia te guíe.

Ash Ernesto. Nacido en Nueva York de padres mexicanos y ahora radicado en el Medio Oeste, Ash se describe como un observador, alguien que absorbe todo y, con el tiempo, un narrador. Su bordado continúa el trabajo de nuestras abuelas.

Nicole Acosta. Fotógrafa y pintora de origen mexicana nacida en Milwaukee, creadora del reconocido HOOPS Project y la artista en residencia número 14 del Pfister Hotel.

Shana Lucas. Creadora de colchas de retazos y escritora. Su bisabuela hacía colchas con retazos de la ropa de sus seres queridos, y Shana trabaja de la misma manera, creando belleza a partir de materiales desechados que tienen historia.

Mi Rol y Proceso

Concebí, curé y diseñé HOME, la primera y única edición de Black & Brown Only en este edificio. Convoqué a los artistas, diseñé la identidad, planeé la distribución del espacio, escribí y grabé la audioguía bilingüe, armé el catálogo y coordiné un montaje con voluntarios. Los artistas aportaron su obra, su trabajo y objetos personales de sus propios hogares. Mi papá y mi hermano me ayudaron a construir el muro de la entrada con bloques de concreto y ladrillos Cream City que tomamos prestados de una pila junto a las vías del tren.

Distribuí la casa usando el mapa bagua del feng shui, anclado en la puerta principal. La biblioteca está en la esquina del conocimiento, justo al entrar; la recámara cae en el área del amor y la pareja; y el centro de la casa, donde nos reunimos, le pertenece a la salud.

FECHAS

Noche de inauguración: viernes 2 de octubre de 2026

Gallery Night MKE: viernes 16 de octubre

Mercadito Day (clausura): domingo 1 de noviembre

Asistente curatorial: Ash Ernesto

Sobre el Plano

El Bagua

Quizás algunos se pregunten cómo decidí dónde va cada cosa. Usé un mapa del feng shui llamado bagua.

El bagua viene de la tradición china. Está construido sobre los ocho trigramas del I Ching, acomodados alrededor de un centro, y cada área está ligada a una parte de la vida: el conocimiento y el cultivo personal, la carrera y el camino de vida, las personas que ayudan y los viajes, la familia y los ancestros, la salud en el centro, la creatividad y los hijos, la riqueza, la reputación, y el amor y la pareja. En la versión que se popularizó en Estados Unidos, el mapa se coloca sobre el plano de la casa empezando por la puerta principal.

Anclé el mapa en nuestra entrada y lo seguí muy de cerca. Por eso la biblioteca está justo al entrar, a la izquierda, en el área del conocimiento y el cultivo personal: lo primero que encuentras al llegar es lo que sabemos. La recámara, en la esquina del fondo a la derecha, cae en el amor y la pareja, la parte más íntima del mapa. Y el centro de la casa le pertenece a la salud, que es justo donde nos reunimos.

El feng shui enseña que la manera en que se acomoda un espacio cambia la forma en que la energía se mueve por él, y también la forma en que se mueve la gente. Quería que esta casa te hiciera ir más despacio, que te volteara hacia los demás y que te hiciera notar lo que normalmente se guarda atrás. Mis abuelas trabajaban con patrones. Este es el mío.

Gracias por venir a casa con nosotros. Black & Brown Only seguirá en movimiento después de esto. Dondequiera que llegue, ahí también eres bienvenido.

No se permite tomar fotografías.

Fotografía no es permitida.

Dos Maneras de Recorrer el Espacio

Hay dos maneras de vivir HOME:

Izquierda: recorre el camino junto a la pared blanca. Sigue avanzando y, por favor, no cruces los ladrillos.

Derecha: siéntate, quítate los zapatos o ponte cubrezapatos, y entra.

Qué Esperar

Antes de seguir, tienes que elegir. Hay dos maneras de vivir este hogar.

El camino a tu izquierda es para pasar. Te deja recorrerlo sin detenerte y sin detener a nadie detrás de ti. También es el camino a los baños, así que si solo vienes al baño, ese también es tu camino.

La segunda manera, a la derecha, es entrar. Adentro, el hogar está hecho para vivirse. Algunas piezas son interactivas. Algunas son muebles. Te invito a sentarte, a ir más despacio y a estar presente. Antes de entrar, puedes quitarte los zapatos o ponerte cubrezapatos. Cualquiera de las dos está bien. Lo que importa es el gesto. Te da un minuto para sentarte y prepararte como lo harías antes de entrar a la casa de alguien, con respeto por la obra y por el trabajo del que estás a punto de formar parte
El concepto detrás de HOME

Ideas y temas para llevar contigo durante tu visita.

Una vez adentro, eres parte de la instalación. La gente en el camino de afuera te va a mirar mientras se asoma. Te verán sentarte, leer, descansar y platicar. Eso es intencional. Muchas personas de color viven con la sensación de ser observadas todo el tiempo, por gente que se queda afuera de nuestras vidas y mira hacia adentro. En 1903, W. E. B. Du Bois lo llamó doble conciencia, “esta sensación de mirarse siempre a uno mismo a través de los ojos de los demás”.

La idea detrás de HOME es sencilla. En lugar de colgar obras en paredes blancas, construimos una casa. Para muchas familias Black and Brown, el hogar es más que un techo. Es un archivo, una estrategia de supervivencia, un lugar para sanar y un lugar para imaginar juntos. Guarda alegría, duelo, disciplina, ternura, música, oración y disfunción, todo al mismo tiempo. Aquí, el arte no está separado de esa vida. Se vive con él.

La muestra originalmente se llamaba Homecoming. La cambié a HOME porque un hogar es algo que construyes, y también es algo que te pueden quitar. Esta es la primera y única exposición Black & Brown Only en este edificio. Cuando cierre, la serie seguirá su camino, como a tantos de nosotros nos ha tocado. Si quieres saber por qué, encontrarás esa historia en la última pista.

“Black and Brown” es una relación, construida sobre historias compartidas de desplazamiento y de decidir por nosotros mismos quiénes somos. El límite alrededor de este espacio no se trata de dejar a nadie afuera. Se trata de negarnos a que nos sigan extrayendo, y de reclamar el derecho a definir nuestro propio espacio.

Aquí tienes algunas preguntas para llevar contigo mientras recorres el hogar.

¿Qué has heredado sin haber pedido, y qué has decidido conservar?

Si tuvieras que empacar tu casa mañana, ¿qué te llevarías primero?

Por favor, no tomes fotos ni video. Esto es un hogar, no un espectáculo. Mejor, quédate aquí, presente.

Natural Intelligence, 2026
Ash Ernesto. Óleo sobre lienzo, 10″ x 8″
No está a la venta

Sobre Natural Intelligence

De este lado del muro, frente al camino de afuera, está Natural Intelligence de Ash Ernesto, sobre un pequeño caballete. Desde adentro de la casa solo alcanzas a verla de lejos. Esta le pertenece de verdad a quien va pasando.

A primera vista parece casi un circuito o una pantalla. Luego empiezas a notar la naturaleza entretejida en ella, en armonía. Vivimos en la era de la inteligencia artificial, y esta pintura nos recuerda que hay poder en unir ambos mundos: la inteligencia del cuerpo, de la tierra y de lo que sabían nuestros mayores, junto con las herramientas de la era tecnológica. Esa unión puede ser una batalla tanto como un regalo, según cómo la uses.
El Muro de Bloques y Plantas

El muro de la entrada, hecho de bloques de concreto, ladrillo Cream City y plantas, guarda la biblioteca y un retrato que te recibe en la puerta.

Christina, 2022
Nicole Acosta. Fotografía, 4″ x 7″
No está a la venta

Muro de Bloques y Plantas

Al entrar, mira a tu derecha. Uno de los retratos de Nicole Acosta te está esperando. La mujer lleva una camiseta negra que dice Sangre Indígena. Es la única en esta casa que te mira de frente cuando entras. Te está saludando, y te está dejando saber, sin pedir disculpas, de quién es esta casa.

Ahora mira a tu izquierda. Este muro de la entrada también es nuestra biblioteca. Está lleno de libros de personas de color, escritos para la diáspora: bell hooks, Isabel Allende, Gloria Anzaldúa y muchos más. En esta esquina vive el conocimiento, y lo digo literalmente. En el mapa de feng shui que usé para acomodar esta casa, el área justo al entrar, a la izquierda, le pertenece al conocimiento y al cultivo personal. Hay libros por toda la casa, y cada uno fue elegido para el cuarto donde vive.

El muro pasó por varias versiones. Mi papá y mi hermano me ayudaron con los bloques y acomodaron los ladrillos Cream City, que estaban en una pila afuera del edificio, junto a las vías del tren. Pedimos permiso para tomarlos prestados.
El Umbral

Siéntate, quítate los zapatos o toma unos cubrezapatos. Un sillón para dos frente a la pared blanca, y una pregunta:

¿algún día será suficiente?

La entrada es el umbral entre lo público y lo privado. Toma asiento. Quítate los zapatos o ponte los cubrezapatos.

Si te quitas los zapatos, acomódalos debajo de From MKE to Palestine, de Aida El-Hajjar. Tú y tus zapatos ahora son parte de la obra. Una fila de zapatos en la puerta te dice que hay alguien en casa. Los zapatos vacíos también se han convertido en una de las maneras en que el mundo recuerda a quienes ya no están. Debajo de esta pieza, dicen las dos cosas a la vez.

El sillón donde estás sentado descansa bajo otra pintura de Aida, Wake Up!: una mujer que llora mientras sostiene a su hijo. Fíjate cómo la forma de las figuras sigue el contorno del sillón que está debajo. Fíjate también en la postura. Si te resulta familiar, puede ser porque carga la memoria de la Piedad de Miguel Ángel, esculpida a finales del siglo XV, donde María sostiene sobre su regazo el cuerpo de su hijo. La Piedad es probablemente la imagen más famosa del arte occidental de una madre sosteniendo lo que ha perdido. Aida nos da ese mismo peso, esa misma angustia, en una madre que no es una santa en una basílica. Es la madre de alguien. Y el título no está dirigido a ella. Ella ya está despierta a su dolor. Está dirigido a nosotros, y a todos los que siguen mirando y pasando de largo.

Te puse aquí, frente a la pared blanca, a propósito. Te invito a, literalmente, sentarte con las reacciones de la gente que pasa afuera. Junto a la obra de Aida cuelga el grabado en madera never is enough, de Conhg Lopez Ausencio. Conhg es un artista mixe de Oaxaca que ha hecho su vida en Milwaukee desde hace unos veinte años.

Su grabado dialoga con Of Softness and Survival de Aida, una obra en fieltro que yo leo como un autorretrato inconsciente, una figura atrapada en la reflexión. Fíjate en ese título: ternura y supervivencia, al mismo tiempo. Juntas, estas piezas hacen una pregunta que me he hecho muchas veces.

¿Algún día va a ser suficiente, todo esto de abarcar más de lo que podemos apretar?

From MKE to Palestine, 2025
Aida El-Hajjar. Técnica mixta, 48″ x 36″
No está a la venta

Of Softness and Survival, 2026
Aida El-Hajjar. Fieltro, 14″ x 19″
No está a la venta

Wake Up!, 2024
Aida El-Hajjar. Acrílico, 24″ x 30″
No está a la venta

never is enough, 2024
Conhg Lopez Ausencio. Grabado en madera sobre papel, 22″ x 28″
$450

Informes: [email protected]

human resources, 2023
Conhg Lopez Ausencio. Acrílico sobre lienzo, 32″ x 48″
$4,500

Informes: [email protected]

Recursos Humanos de Color en el Valle de Menomonee

Sobre este pedestal de ladrillo Cream City se recarga la pintura human resources, de Conhg Lopez Ausencio. Fíjate hacia dónde mira. Le da la espalda al camino de afuera. La única manera de verla es entrar.

Recursos humanos es el nombre de la oficina que convierte a las personas en mano de obra, en números y en producción. Conhg le responde a ese nombre con todo lo que de verdad cargamos. Libros marcados Leyes, Medicina, Ciencia, Matemáticas y Agricultura. Un martillo. Un casco de obra junto a otro marcado con una cruz roja. Escaleras, andamios y maquinaria, y un puño en alto que arranca una raíz de la tierra, de donde brota el color. Escondido entre los edificios puedes encontrar el 414, la lada de Milwaukee.

Ahora fíjate en dónde está parada. El ladrillo Cream City se hacía con el barro del valle de Menomonee, el valle que está justo afuera de este edificio, y le dio a Milwaukee su apodo. Esta ciudad se construyó con él. Pero la gente de esta pintura casi siempre se quedó en las orillas de lo que se construyó.

En 1920, la curtiduría Pfister and Vogel trajo a Milwaukee a unos cien trabajadores mexicanos, primero como rompehuelgas. Les decían los primeros, la primera comunidad mexicana de la ciudad, y se establecieron en Walker’s Point. Les pagaban menos que a los trabajadores blancos y les daban el trabajo de sumergir pieles en químicos que les quemaban los ojos, la nariz y los pulmones. Para 1930 la comunidad ya había crecido a más de cuatro mil personas. Cuando llegó la Gran Depresión, a muchos los presionaron para regresar a México.

Las familias negras llegaron al norte en la Gran Migración para trabajar en las fundidoras, curtidurías y fábricas de Milwaukee, muchas veces en los trabajos más calurosos y peligrosos. La discriminación en la vivienda las mantuvo encerradas en unas cuantas cuadras del North Side, en Bronzeville, que en ese tiempo era un barrio negro próspero. En los años sesenta, las autopistas lo partieron por la mitad, destruyendo casas y negocios y dispersando a la gente que vivía ahí. Este mismo valle se convirtió en la línea entre el North Side negro y el South Side blanco. En 1967, el Consejo Juvenil de la NAACP y el padre James Groppi marcharon noche tras noche por el viaducto de la calle 16, sobre este valle, por una vivienda justa, y los recibieron multitudes que les lanzaban piedras y botellas.

Así que esta pintura está parada, literalmente, sobre la ciudad. Las personas de color fueron, y siguen siendo, los recursos humanos que este país usa para construirse. Ese es el conocimiento que guarda esta esquina.
La Mesa del Comedor

Una mesa puesta para una persona, una silla de terciopelo rojo, un mantel bordado con las cuatro estaciones y una servilleta bordada por nuestra abuela.

Sobre esta mesa está El Mantel, bordado a mano por mi hermano, Ash Ernesto.

Ash se inspira profundamente en nuestras abuelas. Las dos usaban la aguja y los textiles para sacar adelante a sus familias. Cuando falleció nuestra abuela paterna, nuestra tía sabía que mi hermano y yo seríamos los únicos que de verdad apreciaríamos las servilletas, los manteles individuales y las fundas de cojín que ella hacía para las ocasiones especiales. Ash siempre se inclinó por el bordado y el tejido, pero esto le despertó el interés por explorar lo que antes era la manera en que ellas se ganaban la vida, y convertirlo en arte y en expresión propia. Un oficio que significó supervivencia para una generación se convierte en voz para la siguiente. La aguja que pasa de la mano de una abuela a la de un nieto: eso es lo que para mí significa el legado.

Junto al mantel de Ash hay una servilleta que mi difunta abuela bordó con sus propias manos. Y la mesa está puesta para una persona, con una sola silla de terciopelo rojo, el lugar de honor, mirando al oeste. Lo hice a propósito. Una de mis cosas favoritas en el mundo es sentarme a la mesa con mi familia. No todas las familias pueden hacerlo. Las fronteras, las deportaciones, la guerra, el encarcelamiento, los dobles turnos y la distancia impiden que tantas de nuestras familias se sienten juntas a la mesa. Así que este lugar está puesto para quien falte en la tuya.

El Mantel, 2024
Ash Ernesto. Bordado a mano sobre algodón, 32″ x 30″
No está a la venta

Legado Generacional

Un espacio que habla de generaciones de padres, hijos y un rey mixe.

Casi todo el legado en esta casa se cuenta a través de las mujeres: abuelas, madres y el trabajo de sus manos. Este cuarto lo cuenta a través de padres e hijos.

Aquí está la obra de Anthony y Louie Brewer, padre e hijo que pintan juntos, y arriba de su rincón, una pintura de Conhg Lopez Ausencio, rey condoy. Hice esta pared para honrar a los hombres de mi vida, que han sido paternales, cariñosos y solidarios, aun cuando no siempre podían estar presentes. El cuidado no es solo trabajo de mujeres, y nunca fueron solo las mujeres quienes lo cargaron.

En el iPad puedes ver el proceso de Louie Brewer, y ver en tiempo real cuánto de la influencia de su papá, Anthony, le ha pasado: la manera en que explora su creatividad y decide qué sigue. Conocimiento que pasa de mano en mano mientras miras. El caballete de estudio, las paletas usadas de cada artista, el tapete redondo y la cama de Pepe, el perro, también son de ellos. Este es un estudio de trabajo, y es un hogar.

Ahora mira hacia arriba. En la tradición mixe, el rey Condoy y su hermana nacieron del mismo huevo. Su hermana, Konk Anä, se fue a vivir al cielo porque no podía entender a los humanos. Condoy se quedó. Le enseñó a su pueblo a cultivar la tierra y a gobernarse, y lo defendió con tanta fuerza que los mixes todavía se llaman a sí mismos los jamás conquistados. Cuando llegó su momento, no murió. Se retiró dentro del cerro Zempoaltépetl, donde dicen que sigue presente, solo que invisible. Mira la pintura. Un hombre mixe de cabello largo y negro te mira de frente, tranquilo, bajo un cielo abierto por un relámpago. Detrás de él hay bosques de pino y montañas. En una mano extiende una mazorca y en la otra un puñado de fruta oscura, la cosecha que le enseñó a cultivar a su pueblo. Frente a él se enrosca una serpiente.

A su lado hay un guajolote. Conhg me contó que el guajolote es un alimento sagrado y especial para su pueblo, que se prepara para las ceremonias. Del otro lado hay un burro blanco y flaco. Antes de que hubiera caminos, me explicó, el burro era el animal principal para cargar. A sus pies crecen alcatraces, las flores que Diego Rivera pintó una y otra vez, apiladas en los brazos de vendedoras indígenas. Aquí, nadie las carga. Crecen a sus pies, y él nos ofrece lo que tiene en las manos. Un rey que también es maestro. Un protector que nunca se va del todo. Algunos padres son así. No siempre están en el cuarto, y aun así sostienen la montaña. Abajo, un padre le enseña a su hijo en tiempo real. Arriba, el primer maestro de un pueblo cuida a los dos.

Y fíjate que al otro lado de la casa, en la mesa del comedor, un nieto tomó la aguja de su abuela. En esta esquina, un hijo tomó la pintura de su padre.

Warm Dinner, 2026
Louie Brewer. Agua, acrílico y técnica mixta, 23” x 35”
No está a la venta

Untitled, 2026
Anthony Brewer. Técnica mixta, acrílico y yeso sobre lienzo de infraestructura, 18″ x 30″
$1,100

Informes: [email protected]

Fantastic, 2026
Louie Brewer. Agua, acrílico y técnica mixta, 23” x 35”
No está a la venta

rey condoy, 2017
Conhg Lopez Ausencio. Acrílico sobre lienzo, 32″ x 48″
$4,000

Informes: [email protected]

La Sala

Donde viven el amor y la familia: una cena con dabke de fondo, y retratos con arracadas.

La sala es el lugar para reunirse, para discutir, para la visita larga que se suponía iba a ser corta.

El sillón mira hacia Seeds of Love, de Aida El-Hajjar. Es una cena familiar común y corriente, y los abuelos te devuelven la mirada. Aida me contó que en su cultura, el abuelo de todo el mundo toma laban ayran, una bebida fría y salada de yogur que viene en una botellita roja y blanca que todas las familias conocen. Al fondo, la gente está bailando dabke.

El dabke es una danza en línea del Levante, que se baila del brazo, zapateando juntos. Su nombre viene de la palabra árabe para zapatear, y una de las historias de su origen tiene que ver justamente con el hogar. En los pueblos palestinos, las casas tenían techos planos de tierra apisonada, y cada temporada los vecinos se formaban en fila, abrazados por los hombros, y zapateaban para asentar la nueva capa de barro. La canción de trabajo se convirtió en baile. Hoy se baila en bodas, en cosechas y en todo tipo de reuniones, y en la diáspora es una de las maneras en que la gente lleva la tierra consigo. Como bailarina, me encanta que esta casa guarde un baile que nació de construir una casa.

En la entrada, Aida nos dio el duelo. Aquí nos da una cena cualquiera, y ese es el punto. Muy seguido, la única manera en que el mundo está dispuesto a ver a los palestinos es de luto. Esta pintura insiste en el resto de la historia: los abuelos, la mesa, la bebida, el baile al fondo. Y fíjate en el título. El amor es algo que se siembra, y alguien lo sembró antes de que tú llegaras. En la mesa de centro vas a encontrar libros sobre la diáspora que nos hace comunidad. Toma uno y quédate un rato.

En las cómodas y mesitas vas a ver retratos de Nicole Acosta, acomodados como las familias acomodan sus fotos. Vienen de The HOOPS Project, un archivo que Nicole empezó en 2019 y que ya reúne a más de cien personas de Milwaukee, Chicago, Nueva York, Los Ángeles y más allá, de comunidades Black, Brown, indígenas, asiáticas y de otras mayorías globales. Cada retrato guarda una historia sobre las arracadas: quién te las regaló, quién te dijo que te las quitaras y por qué te las volviste a poner. El proyecto ha crecido hasta convertirse en una obra de teatro y un libro en proceso. En palabras de Nicole: “Las arracadas son el hilo. Las historias son la medicina”.

Nuestras madres y abuelas han usado arracadas por generaciones. En nuestros cuerpos les han dicho demasiado escandalosas, exageradas y poco profesionales. En otros cuerpos, les dicen moda. Los retratos de Nicole las tratan como lo que son para nosotras: una herencia, una especie de armadura y una manera de decir aquí estoy. Estos retratos también marcan la línea entre la sala y la recámara. La familia está vigilando la puerta.

Seeds of Love, 2026
Aida El-Hajjar. Acrílico, 30″ x 40″
No está a la venta

Lisette, 2022
Nicole Acosta. Fotografía, 4″ x 7″
No está a la venta

Nneka, 2022
Nicole Acosta. Fotografía, 4″ x 7″
No está a la venta

Mya, 2022
Nicole Acosta. Fotografía, 4″ x 7″
No está a la venta

La Recámara

El cuarto más vulnerable de la casa, descansando a la vista de todos. Una colcha hecha con ropa de la familia, un teléfono para lo que nunca has dicho en voz alta y un espejo que te pone en las fotos familiares.

La recámara es el cuarto más vulnerable de cualquier casa. Es donde descansamos, donde bajamos la guardia y donde somos más nosotros mismos.

Sobre la cama está la colcha de Shana Lucas, Plain View. Shana viene de generaciones de costureras, y armó esta colcha con la ropa de su propia familia. Uno de los patrones que usó es el log cabin, la cabaña de troncos. La historia oral afroamericana cuenta que, durante el Ferrocarril Subterráneo, una colcha log cabin a la vista significaba que esa casa era segura y que se podía hablar con la gente de adentro. Algunos historiadores lo han puesto en duda porque nunca se escribió. Pero, ¿quién era libre de escribirlo? Las personas que escapaban de la esclavitud y quienes las escondían tenían todas las razones para no dejar ningún registro. Lo que sobrevivió, sobrevivió en las familias, de mano en mano, como esta colcha.

Ahora fíjate sobre qué descansa la colcha. Esta cama es un colchón inflable, la cama que inflas cuando alguien necesita dónde quedarse, cuando una familia está entre un hogar y otro. Una colcha que dice esta casa es segura, sobre la cama del desplazamiento, en una casa que se va a vender el 1 de noviembre.

Y no todos los caminos a la libertad iban hacia el norte. México abolió la esclavitud en 1829, bajo el presidente Vicente Guerrero, un hombre de ascendencia africana e indígena. Miles de personas esclavizadas en Texas escaparon hacia el sur cruzando el río Bravo. Tenlo presente cuando llegues a la ofrenda y a El Desierto de Ash. Es la misma frontera, cruzada en la dirección contraria, hacia la libertad.

Arriba de la cama cuelga Clytie, de mi hermano, Ash Ernesto, en óleo y textil. En el mito griego, Clitia amaba al dios del sol, Apolo, y él no la amaba. Ella se sentó en el suelo a verlo cruzar el cielo hasta que se convirtió en una flor que sigue al sol. Las personas que escapaban de la esclavitud también seguían una luz en el cielo, la Estrella del Norte. Clitia entregó su devoción a la vista de todos, y aquel a quien miraba nunca volteó. Gran parte de nuestro trabajo vive igual: sosteniéndolo todo y aun así sin que nadie lo vea.

Aquí en la recámara está Quetzalcoatl, de Conhg Lopez Ausencio, un grabado en madera sobre tela. En la Leyenda de los Soles, los mexicas cuentan cómo llegó a existir la gente. Después de que el mundo terminó y volvió a empezar, ya no quedaba gente en él.

Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, bajó al Mictlán, la tierra de los muertos, para recuperar los huesos de quienes habían vivido antes. Mictlantecuhtli, el señor de los muertos, intentó engañarlo. Quetzalcóatl tomó los huesos de todos modos, pero al correr se cayó, y los huesos se rompieron y se esparcieron. Por eso, dice la historia, la gente viene en todos los tamaños. Llevó lo que quedaba a Cihuacóatl, la mujer serpiente, quien los molió en su metate como se muele el maíz para la masa, y Quetzalcóatl sangró sobre esa harina. De esa masa se hizo la gente. Hizo falta un viaje por la tierra de los muertos y una mujer en el metate para traer a su pueblo a casa. En el mapa bagua, esta esquina le pertenece al amor y la pareja. Aquí es donde empieza la vida.

Ahora párate al pie de la cama y mira el espejo ovalado del tocador. Te vas a ver entre dos retratos de Nicole Acosta: uno de The HOOPS Project y la foto de sus propios quince años, una muchacha a punto de convertirse en quien es. Sus arracadas descansan frente a ti. La colcha guarda a la familia de Shana, y el tocador guarda a la de Nicole. Todo el cuarto es un álbum familiar, y por un momento, tú también estás en él.

En la mesita de noche hay un teléfono. Levántalo. Puedes dejar un mensaje anónimo, o simplemente decir lo que nunca pudiste decir. La colcha dice que con la gente de aquí se puede hablar. Pero este sigue siendo el cuarto más privado de la casa, y estás a la vista de todos los que pasan por el camino de afuera. Eso dice mucho de lo difícil que es compartir nuestros pensamientos más profundos cuando siempre nos están mirando. Así que, si puedes, dilo de todos modos.

Plain View, 2026
Shana Lucas. Retazos de ropa familiar, 65″ x 65″
$1,500

Informes: [email protected]

Julia, 2022
Nicole Acosta. Fotografía, 4″ x 7″
No está a la venta

Clytie, 2026
Ash Ernesto. Óleo y textil sobre lienzo, 20″ x 16″
No está a la venta

Quetzalcoatl, 2024
Conhg Lopez Ausencio. Grabado en madera sobre tela, 36″ x 48″
$1,200

Informes: [email protected]

La Parte de Atras

Trabajo no reconocido y revoluciones.

Desde adentro de la casa, mira hacia la ofrenda y la cocina, la lavadora y la secadora. Desde aquí se sienten un poco lejos, casi etéreas, y también son un recordatorio constante del trabajo duro que lo sostiene todo, y de lo seguido que nuestro valor se mide por lo productivos que somos.

La lavadora y la secadora están al fondo de la casa a propósito. El fondo de la casa es donde siempre ha vivido el trabajo al que nos han encasillado: la lavandería, la cocina, la limpieza, el trabajo que mantiene funcionando una casa, un restaurante o un hotel mientras alguien más se sienta al frente.

Pero la cocina también es donde empiezan las movidas. En Chicana Movidas: New Narratives of Activism and Feminism in the Movement Era, las académicas Dionne Espinoza, María Eugenia Cotera y Maylei Blackwell escriben que una movida puede significar “lo estratégico y lo táctico, pero también lo encubierto, lo disidente, lo ilícito”. Encontraron organización chicana sucediendo en “cuartos traseros y recámaras, pasillos y cocinas”, los lugares donde nadie estaba mirando, donde las mujeres hacían sus movidas de todos modos.

Las mujeres negras también lo dijeron. En 1980, Barbara Smith cofundó Kitchen Table: Women of Color Press con Audre Lorde, Cherríe Moraga y otras. Smith explicó el nombre así: “La cocina es el centro del hogar, el lugar donde las mujeres, en particular, trabajan y se comunican entre sí”. Las revoluciones no empiezan en la sala de enfrente. Empiezan aquí atrás, casi siempre con una mujer frente a la estufa.

Mashallah, de Aida El-Hajjar, un retrato de una abuela con aceitunas, vive en esta cocina. Mashallah significa “lo que Dios ha querido”. Es lo que se dice cuando ves algo hermoso, para dar gracias y para protegerlo. En Palestina, el olivo es símbolo del sumud, la firmeza. Algunos de esos árboles llevan siglos en pie. La cosecha le pertenece a toda la familia, y curar, prensar y guardar el aceite ha sido muchas veces trabajo de mujeres. Un olivo es una despensa, una herencia y una manera de decir estuvimos aquí, y seguimos aquí.

Recuerda también la historia de la recámara. Cuando los mexicas contaban cómo se hizo la gente, fue una mujer en el metate quien hizo el trabajo. Del metate a la prensa de aceite, el trabajo que nos hace humanos siempre ha sucedido aquí atrás.

Mashallah, 2025
Aida El-Hajjar. Grabado, 11″ x 9″
$300

Informes: [email protected]

Una Ofrenda

Para nuestros ancestros, para las familias separadas por una frontera, y para quienes volveremos a ver.

La ofrenda honra a todos nuestros ancestros y a los seres queridos que hemos perdido. La muestra cae tan cerca del Día de Muertos que no podía estar en ningún otro lugar de esta casa. En el altar está El Desierto de Ash Ernesto, pintado en acrílico con toques de oro. Mira el grupo de cactus. Ash me dijo que son una familia, y que nos representan a nosotros, a nuestra familia. Pero en este espacio, honran a familias enteras que han sido separadas por una frontera que insiste en dividirnos, y a quienes perdieron la vida en el camino. En los íconos religiosos y los retablos, el oro es lo que marca algo como sagrado. Aquí, ese oro se le da al desierto, y a quienes nunca lograron cruzar.

En el centro cuelga la silla Montessori de Ash, Herencia. Hecha de madera, conlleva un montaje de las pinturas de Frida Kahlo. Ash usó tijeras de verdad y flores de verdad para darle textura a la pieza. Y para el cabello de Frida, usó el mío. Así que una parte de mí también está en este altar.

Frida convirtió un dolor que se suponía debía quedarse en privado en algo que el mundo entero tuvo que ver. En un altar para quienes hemos perdido, ella representa a las mujeres cuyo sufrimiento nunca se contó, y a las que lo pintaron de todos modos.

Aquí también vive mi cultura, de Conhg Lopez Ausencio. Es un grabado en madera en blanco y negro con un solo color: una estrella roja. Mira el rostro del centro. Está partido a la mitad. La mitad izquierda es un hombre vivo, con barba, con un ojo abierto que te mira directo. La mitad derecha es una máscara ancestral, tallada como piedra, con un ojo anillado y colmillos como los de Tláloc. Así se siente la cultura desde adentro: la persona que eres hoy, y todos los que vinieron antes que tú, compartiendo el mismo cuerpo.

Arriba corre la greca escalonada de los muros de Mitla, en Oaxaca. El nombre Mitla viene del náhuatl Mictlán, el lugar de los muertos, la misma tierra de los muertos que Quetzalcóatl cruzó en la recámara para traer a su pueblo a casa. Alrededor del rostro, Conhg talló los animales que le pertenecen a este altar. Hay dos colibríes; los mexicas creían que los guerreros caídos regresaban como colibríes. Hay un chapulín, y en la esquina está un perro sin pelo, un xoloitzcuintle, el perro que guía a las almas de los muertos hasta el Mictlán. Detrás de todo, la estrella roja, un símbolo de revolución que en el sur de México le pertenece a los zapatistas.

En México, el grabado en relieve en blanco y negro ha sido por mucho tiempo un arte del pueblo: barato de hacer, fácil de compartir, pasado de mano en mano y pegado en las paredes de la calle.

El Desierto, 2025
Ash Ernesto. Acrílico y acrílico dorado sobre lienzo, 20″ x 16″
No está a la venta

mi cultura, 2024
Conhg Lopez Ausencio. Grabado en madera sobre papel, 22″ x 28″
$450

Informes: [email protected]

Herencia, 2026
Ash Ernesto. Técnica mixta sobre silla Montessori de madera, 24″ x 14″ x 15″
No está a la venta

Programación

Noche de inauguración, viernes 2 de octubre. Gallery Night MKE, viernes 16 de octubre. Mercadito Day, domingo 1 de noviembre: la clausura, organizada como una venta de liquidación, donde se venden los muebles y objetos que construyeron la casa y el hogar se desarma.

Esta es la primera y única exposición Black & Brown Only en este edificio, y quiero decirles claramente por qué.

HOME pregunta qué significa construir algo y que te lo quiten. No tuve que buscar muy lejos la respuesta.

Le di a este espacio dos años de trabajo, esperando un salario que nunca llegó. Cuando empecé a agotarme y a poner límites, el cariño desapareció. Me dejaron fuera de las conversaciones y me recibieron con una frialdad que me hizo sentir que no era seguro decir nada, así que lo dejé pasar. Luego me dijeron que dejara de trabajar indefinidamente por falta de fondos. Un mes después, me despidieron formalmente porque él sentía que yo “me estaba aprovechando de él”. Aun así me quedé, en la medida en que pude, esperando un estudio que me prometieron por escrito, ahora con mi madre como inversionista en el edificio. Esperé seis meses con la ilusión de que por fin tendríamos nuestro estudio. Cuando empezamos a conversar sobre ese estudio, de repente ya “no encajábamos en el espacio”.

La mayoría de los espacios se construyen pensando en cierta comunidad, incluso los que dicen estar abiertos a todos. Incluso una casa de arte. Nuestra música y nuestro baile nunca terminaron de encajar aquí. Nos reciben por nuestro trabajo y nuestras ideas, y luego nos enseñan la puerta cuando pedimos lo que nos corresponde. Ese sentimiento de no pertenecer nos sigue a las escuelas, los trabajos, los barrios y las galerías. Es una de las historias más antiguas de nuestras vidas.

Como voluntaria en el comité de la galería, elegí cómo me iba a ir. Con una casa llena de artistas Black and Brown, diciendo la verdad dentro de las paredes que no quisieron hacernos lugar.

Así que hice lo que nuestras familias siempre han hecho. Construí un hogar de todos modos. A mi manera. Y cuando cierre, seguiremos adelante, como tantos de nosotros hemos tenido que hacerlo, y volveremos a construir en algún lugar donde haya espacio para todos.
Fuentes y Referencias
Acosta, Nicole. The HOOPS Project. https://www.atsocanicole.com/about-the-project.

Baumgartner, Alice L. South to Freedom: Runaway Slaves to Mexico and the Road to the Civil War. New York: Basic Books, 2020.

Bryant, Marie Claire. “Underground Railroad Quilt Codes.” Folklife, Smithsonian Center for Folklife and Cultural Heritage, May 3, 2019. https://folklife.si.edu/magazine/underground-railroad-quilt-codes.

Du Bois, W. E. B. The Souls of Black Folk. Chicago: A. C. McClurg, 1903.

Espinoza, Dionne, María Eugenia Cotera, and Maylei Blackwell, eds. Chicana Movidas: New Narratives of Activism and Feminism in the Movement Era. Austin: University of Texas Press, 2018, 2. Quotations and page number as given in Richard Cruz Davila’s review in Nexo (Julian Samora Research Institute, Michigan State University), Spring 2019.

Kahlo, Frida. Self-Portrait with Cropped Hair, 1940; The Wounded Deer, 1946.

Kitchen Table: Women of Color Press, founded 1980. Smith quotation via https://en.wikipedia.org/wiki/Kitchen_Table:_Women_of_Color_Press; see also Barbara Smith, “A Press of Our Own,” Frontiers 10, no. 3 (1989).

Legend of King Condoy. https://www.viveoaxaca.org/2020/06/LeyendaReyc.html.

Leyenda de los Soles: Quetzalcoatl, Mictlan, and Cihuacoatl. https://www.mexicolore.co.uk/aztecs/stories/origin-of-people.

“Mexicans,” “Bronzeville,” and “Cream City Brick.” Encyclopedia of Milwaukee, University of Wisconsin–Milwaukee. https://emke.uwm.edu.

Michelangelo. Pietà, 1498 to 1499. St. Peter’s Basilica.

Ovid. Metamorphoses, book 4: Clytie and the sun god. Ovid names him Sol (Helios); later retellings name Apollo.

“Palestinian Dabke: History, Steps & Meaning.” Falastin. https://falastin.me/blogs/discover-palestinian-traditions/palestinian-dabke-history.

Rivera, Diego. Calla Lily Vendor, 1943.

“Ayran.” Wikipedia. https://en.wikipedia.org/wiki/Ayran.

43 Voices (2015). https://pamnanet.com/43-voices-exhibition/.

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